Una vez que ya sabemos el procedimiento y como se creo la “RECTIFICADORA” es importante conocer la evolución de la maquinaria para entender como se llega a la primera Rectificadora.
Para entender todo esto, nos tenemos que remontar al año 1650, cuando el francés Blaise Pascal, descubrió el principio de la prensa hidráulica, pero a nadie se le ocurrió utilizarlo para las maquinas industriales, hasta que en 1770, Bramach, patenta la Prensa Hidráulica pero en 1796, los hermanos Perier , mejoran la patente de Bramach y desarrollan prensas hidráulicas para el acuñado de la moneda.

Otro cambio importante en la industria, fue el descubrimiento de la maquina de vapor, por parte del francés Denis Papin (año 1690) con el experimento de “La marmita”, descubriendo con ello, un nueva fuente de energía, “El Vapor”

En 1765, James Watt, diseñó el descubrimiento de Denis y creó  “La Maquina de Vapor” pero no pudo solucionar el principal problema de la época, que fue dar la tolerancia adecuada en el mecanizado de cilindros con las barredoras de la época.

En 1775, Watt contrato al inventor John Wilkinson, que construyo una mandarina mas avanzada técnicamente accionada por medio de una rueda hidráulica. Con esta máquina, equipada con un cabezal giratorio y desplazable, se consiguió un error máximo: “del espesor de una moneda de seis peniques en un diámetro de 72 pulgadas”
tolerancia muy grosera pero suficiente para garantizar el ajuste y hermetismo entre pistón y cilindro.

LA MÁQUINA DE WATT SUPUSO EL ORIGEN DE LA PRIMERA REVOLUCIÓN INDUSTRIAL
El principal problema para las máquinas de la época era la falta de intercambiabilidad de piezas y esto se puso de manifiesto durante las guerras Napoleónicas, donde era un problema encontrar el cambio de piezas ya que no había uniformidad en las medidas. Con la necesidad de fabricar piezas de repuesto para las maquinas ya inventadas, se inició una carrera para fabricar e inventar herramientas capaces de corregir el problema que existía con las medidas.
James Nasmuth, alumno de Mudslay, construyó en 1803 la primera amortajadora vertical para sacar chaveteros a poleas y engranajes.
El desarrollo industrial del siglo XIX fue posible gracias al diseño de diversas maquinas y procesos de trabajo, aplicados a la fabricación de piezas metálicas de todo tipo.
La fabricación de las máquinas de vapor, barcos, material de ferrocarril, etc., solamente se puede realizar utilizando máquinas-herramienta.
En 1860, el suizo Martignon inventa la broca helicoidal, coincidiendo ese mismo año con la invención del primer motor de combustión interna, por parte de ingeniero Etienne Lenoir.

Este primer motor consumía gas de alumbrado y solamente aprovechaba en 3% de la energía producida. En 1876, Nikolaus Otto, mejora el motor de Lenoir, siendo este el primero en funcionar con el ciclo de cuatro tiempos. La máquina disponía de encendido por chispa y accionamiento por pistones alternativos. En 1885, Daimler monta un motor de gasolina de alta velocidad desarrollado por el ingeniero alemán Wilhelm Maybach, sobre un vehículo de dos ruedas, iniciando la historia de la motocicleta. En 1886, Daimler aplica el motor de Maybach sobre un carruaje de cuatro ruedas, pero no fue hasta 1889, cuando se comercializo el primer automóvil propulsado por un motor de dos cilindros en V.

Años después, en 1892, Rudolf Diesel, inventa un motor de auto-ignición que funciona con combustible pesados, dando origen al primer motor de Diésel. El primer motor diésel era de grandes dimensiones y lento, diseñado para funcionamientos estacionarios, con llevaba altos costes de producción convirtiéndose en un producto poco rentable, era incomodo por su elevado nivel acústico y presentaba peor comportamiento en aceleración en comparación con los motores de gasolina.
A partir de los años 70 es aceptado como propulsor rentable gracias a las mejoras de materiales y fabricación de motores para utilitarios, consiguiendo de esta forma posicionarse para competir con el motor de Gasolina.

En 1870, 6 años antes de la invención del motor diseñado por Otto, Brow Sharpe, fabrica y ofrece al mercado la primera rectificadora universal, que no alcanzo tal cualidad hasta que en 1880 se le añadió un dispositivo para el rectificado interior. La misma empresa desarrolla el rectificado de superficies planas, construyendo una pequeña rectificadora en 1880 para piezas pequeñas y una rectificadora puente en 1887 para piezas grandes. Dos circunstancias favorecieron este desarrollo, por un lado, la exigencia de la industria del automóvil, con la comercialización del primer vehículo en 1889 y el descubrimiento del carburo de silicio, que permitió disponer de una potente herramienta para desarrollar grandes velocidades de corte, propiciando maquinas mas potentes y precisas para dar respuesta a las nuevas exigencias de calidad.
A partir de 1898, con el descubrimiento del acero rápido, se fabrican nuevas herramientas con los que se triplica la velocidad.

En 1887, el sistema de Tesla hizo posible la disponibilidad de la electricidad para usos industriales, consolidándose como una nueva fuente de energía capaz de garantizar el desarrollo de la industria en el siglo XX. A principios del siglo XX no se exigían tolerancias de fabricación debido a que las maquinas no habían alcanzado un mayor grado de precisión. Pero ante las nuevas exigencias de calidad empezaron a utilizarse tolerancias en milésimas de metro a partir de 1910. La exigencia de calidad y la fuerte evolución productiva del automóvil contribuyeron al desarrollo de la metrología y la aplicación de los procedimientos de fabricación en masa. La fabricación de piezas intercambiables aumenta y es necesario mejorar las prestaciones de matricera y utillaje. Para dar respuesta a la necesidad, el ingeniero Suizo Prrenond Jacot diseña y fabrica una punteadora vertical con mesa de coordenadas polares, en la que se ejecutan operaciones con una precisión jamás lograda hasta entonces. En 1908 Henry
Ford fabrica el primer automóvil producido en serie, modelo T, y en 1911 instala el primer transportador en una cadena en Highland Park, iniciando la producción en masa. Se perfeccionan una gran cantidad de máquinas adaptadas a las características exigidas por la industria del automóvil.

Desde principios del siglo XIX hasta el nacimiento del control numérico (CN) e incluso después, se mantienen prácticamente en todas las maquinas las formas arquitectónicas que, en este sentido, alcanzaron su plenitud a finales del siglo XIX. Sin embargo evolucionaron y se construyeron otras mas potentes, rígidas, automáticas y precisas, pudiendo alcanzar mayores velocidades de giro, con la incorporación a los cabezales de cojinetes o rodamientos de bolas; contribuyendo rentablemente al extraordinario incremento de productividad logrado por la industria en general y en especial por la automovilística y aeronáutica.