En Selling Motor nos preocupa el futuro y toda la incertidumbre que genera la pregunta ¿Qué pasara mañana? Y para entender mejor lo que nos depara el futuro siempre es bueno volver la vista atrás para saber de dónde venimos, entender la situación que nos encontramos y poder afrontar el futuro con conciencia de lo que se avecina.Para ello, en Selling Motor, hemos desempolvado libros de historia, investigado en Google y preguntado a los más veteranos del sector para presentaros este resumen de la historia del rectificado, para que nunca olvidéis que RECTIFICAR ES DE SABIOS.

La historia del Rectificado va arraigada con la evolución de una máquina llamada “Rectificadora” y para ello es importante entender dicho proceso. El rectificado en un proceso complicado de mecanizado que opera en el acabado de las piezas que demandan una medida y nivel de tolerancia específico para su ajuste en un sistema. En este proceso de acabado de piezas se utiliza unas herramientas abrasivas llamadas “Muelas”.Una vez que ya sabemos qué es y para qué sirve el rectificado, podemos empezar con la historia.
El proceso de rectificado de piezas empieza a utilizarse a finales del siglo XIX, ya que surge la necesidad de obtener un nivel de precisión en el acabado de piezas templadas que conforman los motores de los primeros automóviles. Se produce el descubrimiento del primer abrasivo artificial.

SURGE LA NECESIDAD
Los procesos de rectificados empiezan a utilizarse sobre las últimas décadas del siglo XIX, surge la necesidad de obtener un acabado de precisión en las piezas templadas que conforman los motores de los primeros automóviles. Se produce el descubrimiento del primer abrasivo artificial y surge la necesidad. Desde que el hombre empezó a fabricar y utilizar armas o herramientas de metal surgió la necesidad de encontrar algún sistema o mecanismo que permita el conveniente afilado, sin el cual la herramienta perdía su funcionalidad. El procedimiento usual para realizar este proceso ha sido el afilado a mano mediante piedra de arenisca. La piedra se mantenía estática, y el filo de la hoja o la herramienta se movía convenientemente presionando sobre la muela. Posteriormente la hoja o herramienta era la que se mantenía inmóvil, manteniendo la pieza fija y la piedra en movimiento. Una variante de este, fueron los primeros tornos de afilar.

LAS PRIMERAS HERRAMIENTAS
El papel de lija se empezó a utilizar en el siglo XVII, convirtiéndose en el elemento imprescindible para artesanos cuya actividad le obligara a pulir pieza de metal, muy útil para la limpieza de armas, tanto, que adquirió el nombre de “Papel para limpiar armas”. El término “papel de lija” deriva del pez llamado “Pintarroja” o “Lija”, cuya piel es áspera y rugosa y era utilizado en los astilleros para pulir la madera de los barcos.